El conflicto salarial entre el gobierno de Axel Kicillof y los gremios docentes bonaerenses sumó nuevas medidas de fuerza esta semana, pese a la advertencia oficial de descontar los días no trabajados. El rechazo a la pauta de aumento del 6% profundizó las diferencias sindicales y debilitó la unidad del Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB).
La Asociación de Maestros, la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) y la lista Suteba Multicolor mantienen sus protestas. Según la organización que conduce Claudio Vigne, el paro del martes alcanzó una adhesión superior al 70% y reunió a casi 300.000 trabajadores de la educación.
La discusión se centra en el alcance de la oferta salarial. La Asociación de Maestros sostiene que el incremento representa $10.491 adicionales al salario básico, $4.256 por el código 455 y $921 en concepto de incentivo docente. Frente a esos valores, reclama un haber mínimo de $3,1 millones para un maestro que recién inicia su carrera.
Vigne cuestionó la política de ajuste provincial y afirmó que los descuentos aplicados desde junio no lograron frenar las huelgas. Además, advirtió que, si no hay cambios en la negociación, el ciclo lectivo 2027 podría comenzar con nuevas medidas de fuerza.
En paralelo, la FEB resolvió un paro de 48 horas tras rechazar el acuerdo paritario. Su primera jornada está prevista para este jueves 22 de octubre. Por su parte, Suteba Multicolor convocó a una movilización provincial contra la propuesta oficial y las conducciones sindicales que la respaldaron.
El conflicto mantiene en tensión a las escuelas públicas y privadas de la provincia. Mientras la administración bonaerense sostiene la posibilidad de aplicar descuentos conforme al Estatuto Docente, los sindicatos reclaman una recomposición salarial que permita recuperar el poder adquisitivo.











