La falta de actualización de los honorarios, las demoras en los pagos y el aumento de los costos operativos profundizan el conflicto entre los profesionales de la salud y el Programa de Atención Médica Integral (PAMI). Desde la Asociación de Profesionales del PAMI (APPAMIA) advierten que cada vez más médicos y odontólogos de cabecera dejan de atender a jubilados y pensionados por la pérdida de rentabilidad de sus consultorios.
El reclamo incluye un paro de 96 horas, iniciado este martes y previsto hasta el viernes, luego de una medida de fuerza de 72 horas realizada a fines de septiembre. Según el gremio, las autoridades de la obra social se contactaron tras el anuncio de la protesta, aunque todavía no hubo respuestas concretas del Gobierno nacional.
El principal cuestionamiento apunta al sistema de pago por cápita, una suma mensual por afiliado que actualmente ronda los $2.700 para médicos de cabecera y $374 para odontólogos. APPAMIA exige elevar esos valores a $4.500 y $1.500, respectivamente.
La modalidad establece una remuneración fija por paciente, sin importar cuántas consultas requiera durante el mes. Desde el sindicato sostienen que esos ingresos no alcanzan para cubrir la carga laboral ni los gastos de funcionamiento de los consultorios.
A la presión salarial se suman los costos de insumos y equipamiento, muchos de ellos importados, que deben afrontar los profesionales con ingresos en pesos. En odontología, además, denuncian demoras de entre 60 y 90 días en los reintegros vinculados con trabajos protésicos.
El conflicto, que involucra a la conducción del PAMI y al Ministerio de Salud, expone las dificultades para sostener la atención primaria de los adultos mayores. Para APPAMIA, sin una actualización de los honorarios y una solución a los atrasos, la salida de profesionales podría profundizarse y reducir la capacidad de atención de la obra social.











