Un informe de la BBC sobre la gestión de Javier Milei describe una economía argentina atravesada por dos dinámicas: mientras sectores vinculados al petróleo, gas, litio y agroindustria concentran inversiones y divisas, la industria y el comercio enfrentan una contracción sostenida de la demanda.
El análisis señala que más de 30.000 empresas habrían cerrado desde el inicio del Gobierno, según estimaciones privadas procesadas por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA). El oficialismo cuestiona esa cifra y sostiene que buena parte de las bajas corresponde a pequeños emprendimientos con pocos empleados.
La administración nacional contrapone ese escenario con el superávit fiscal, el fortalecimiento de las reservas y un crecimiento del PIB del 2,2% durante el primer semestre de 2026. También destaca la desaceleración de la inflación, que pasó del 211,4% interanual registrado a fines de 2023 al 33,5% en agosto de este año.
Sin embargo, cámaras empresarias advierten sobre el costo del financiamiento, la presión tributaria y el efecto de las importaciones sobre la producción local.
En el plano social, la pobreza alcanzó al 32,3% de la población durante el primer semestre, mientras el desempleo llegó al 7,9%, su mayor nivel en cinco años. A esto se suman mayor informalidad, aumento del endeudamiento y una caída del 2,8% en las ventas de supermercados.
El escenario plantea una tensión central para el Gobierno: la mejora de las cuentas públicas convive con dificultades en el empleo, los ingresos y el consumo interno, una situación que podría adquirir peso político rumbo a las elecciones de 2027.











