La Legislatura porteña aprobó el traspaso de la Justicia Laboral Nacional al ámbito de la Ciudad de Buenos Aires y abrió una nueva etapa en el conflicto con los trabajadores judiciales. En respuesta, la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN), encabezada por Julio Piumato, convocó a un paro nacional de 24 horas para el 4 de septiembre.
La iniciativa impulsada por el Gobierno porteño obtuvo 36 votos a favor, 2 en contra y 20 abstenciones. El acuerdo entre la Nación y la Ciudad, firmado en febrero de 2026, establece una transferencia progresiva de competencias.
Las causas iniciadas antes de la puesta en funcionamiento del nuevo fuero continuarán bajo la órbita de la Justicia Nacional del Trabajo. Las nuevas demandas, en cambio, serán atendidas por el Fuero del Trabajo porteño.
El convenio contempla que la Ciudad seleccione jueces y fiscales y garantice los recursos para el funcionamiento del sistema. A su vez, el Estado Nacional transferirá de manera gradual los fondos vinculados con las competencias y dejará de cubrir nuevas vacantes en esas áreas.
La UEJN rechazó la medida y sumó al reclamo la situación salarial y el funcionamiento de la obra social del sector. “Por nuestra obra social, por nuestros salarios, por la defensa de la Justicia Nacional, no al traspaso”, planteó el sindicato.
La disputa ya había llegado a los tribunales. La organización gremial había obtenido una medida cautelar contra el proceso, pero luego fue revocada. Con la aprobación legislativa, el traspaso avanza mientras la respuesta sindical se concentra ahora en una huelga de alcance nacional.











