Empresarios y productores de la industria del calzado comenzaron a coordinar nuevas protestas frente a la caída de ventas, el avance de las importaciones y la pérdida de empleo. El sector prepara una concentración para el 24 de septiembre y proyecta una Marcha Nacional del Calzado para el 22 de octubre, con Plaza de Mayo como posible destino.
La iniciativa surgió de un grupo de fabricantes que, según explicó Lito Albano, dueño de Luna Chiara, comenzó a organizarse hace 15 días. El espacio ya reúne a cerca de 280 integrantes y realizó dos manifestaciones en la zona de General Paz y Lomas del Mirador.
El reclamo se da en un contexto de contracción laboral. De acuerdo con la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (UTICRA), la actividad perdió más de 8.000 puestos desde el inicio de la gestión de Javier Milei. Entre los cierres recientes figuran la planta de Dass, en Eldorado, y Coopershoes, en Las Flores.
Albano sostuvo que las ventas se desplomaron y cuestionó las condiciones de competencia frente a productos importados. “La ganancia es mínima y no alcanza para pagar los gastos de un local o de una fábrica”, afirmó.
El empresario reclamó medidas para estimular el consumo de producción nacional y pidió al Gobierno considerar el impacto sobre las pequeñas y medianas empresas.
Desde la pyme Jorginho, Jorge, con más de 55 años en el rubro, resumió el escenario: “Los aparadores me están pidiendo trabajo y no tengo pedidos”. Para el fabricante, la menor demanda comercial interrumpe toda la cadena productiva. “Nosotros queremos trabajar”, sintetizó.











