El Día del Maestro encuentra al sistema educativo atravesado por una pérdida de ingresos y un fuerte ajuste de los recursos nacionales. Un informe del Instituto Marina Vilte, de CTERA, señala que el salario docente perdió casi 30% de poder adquisitivo desde septiembre de 2023, mientras que el presupuesto destinado a Educación y Cultura se redujo 45,9% en términos reales frente a ese año.
Según el estudio, un maestro de grado de primaria, con jornada simple y diez años de antigüedad, percibió en junio de 2026 un salario de bolsillo equivalente a $1.087.013 a valores constantes. Para alcanzar el nivel de 2015, cuando ese ingreso representaba $1.505.635, debería registrarse una mejora del 42%.
El recorte también impactó sobre las partidas educativas. Entre 2023 y 2026, Educación Obligatoria acumuló una baja real del 77% e Infraestructura Educativa, del 95,8%. Conectar Igualdad retrocedió 97%, mientras que Formación Docente cayó 77,3%.
La reducción de fondos nacionales estuvo acompañada por la discontinuidad del FONID y del Fondo de Compensación Salarial. La partida correspondiente registró una caída real del 99,1% respecto de 2023, trasladando una mayor responsabilidad financiera a las provincias.
A julio de 2026, los programas de la Secretaría de Educación habían ejecutado 43,8% del crédito anual previsto. En Infraestructura y Equipamiento, el nivel era de apenas 11,3%.
Frente a este escenario, CTERA y otros sindicatos reclaman una recomposición salarial y la convocatoria a la Paritaria Nacional Docente. La discusión excede los ingresos: también alcanza el financiamiento de escuelas, infraestructura y políticas educativas.











