La Federación de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (FTIA) denunció despidos y suspensiones en Granja Tres Arroyos y acusó a la compañía de avanzar con un proceso de vaciamiento. Según el sindicato, el conflicto alcanza a más de 6.700 trabajadores y sus familias en Entre Ríos y Buenos Aires.
La organización cuestionó además el incumplimiento de la conciliación obligatoria vigente y señaló que la empresa tomó decisiones sin acuerdo con sus empleados ni con las entidades gremiales.
En Entre Ríos, a las suspensiones y cesantías registradas en las últimas semanas se sumaron nuevos despidos. En tanto, la planta de Capitán Sarmiento, provincia de Buenos Aires, permanece paralizada luego de que la firma comunicara la interrupción de la producción hasta nuevo aviso.
La FTIA rechazó los argumentos empresariales vinculados con dificultades en el suministro eléctrico, falta de insumos y caída de las ventas. Para el sindicato, esos factores forman parte del riesgo operativo de la actividad y no justifican trasladar sus efectos sobre el personal.
Frente a este escenario, la federación anticipó que continuará con acciones judiciales, administrativas y sindicales para revertir las desvinculaciones y abrir una instancia de negociación.
Además, anunció una movilización para el próximo 9 de septiembre hacia la Secretaría de Trabajo de la Nación. La protesta será conjunta con la Unión Obrera Molinera Argentina (UOMA), la Federación Gremial del Personal de la Industria de la Carne y sus Derivados y la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE).
Los gremios reclamarán la preservación de los puestos laborales y una intervención oficial para encauzar la disputa.











