Más de 2,2 millones de personas tienen dos o más empleos en Argentina para sostener sus ingresos. El fenómeno alcanza al 11,5% de la población ocupada y llegó a su máximo histórico, según un informe de C-P Consultora y la Fundación Friedrich Ebert, elaborado sobre datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC.
La proporción creció de manera sostenida desde 2017, cuando representaba el 8,7% de los ocupados. En ocho años, el indicador aumentó casi tres puntos porcentuales.
El universo está compuesto en un 56% por mujeres y en un 63% por personas que son principales responsables de sus hogares. Más de la mitad reside en el Gran Buenos Aires. Además, el 64% trabaja bajo relación de dependencia, con una participación relevante del sector público.
La carga horaria también expone el impacto del fenómeno. Quienes tienen múltiples ocupaciones trabajan, en promedio, 43 horas semanales, un 16% más que quienes cuentan con un solo empleo. El 44% supera las 45 horas.
El estudio distingue entre el pluriempleo tradicional, asociado a Educación, Salud y Servicio Doméstico, y otro vinculado con actividades no tradicionales. Este último reúne a más de un millón de trabajadores y concentra mayores niveles de sobreocupación: el 22% supera las 60 horas semanales.
Dentro de este segmento, los trabajadores de cuello azul —presentes en Industria, Comercio, Administración Pública, Hotelería y Gastronomía— superan las 777.000 personas. Registran cerca de 39% de informalidad y unas 50 horas laborales por semana.
El informe concluye que la expansión registrada desde 2017 responde, principalmente, a la pérdida de poder adquisitivo y a la necesidad de sumar ingresos.











