La crisis de Celulosa Argentina vuelve a golpear a su planta de Zárate. La fábrica permanece sin producir desde el 25 de julio y sus trabajadores recibieron el 15 de septiembre apenas el 50% del salario correspondiente a agosto. La otra mitad, según informó la empresa al sindicato, se abonaría durante los primeros días de octubre.
El escenario se suma al concurso preventivo iniciado un año atrás, las dificultades financieras y la interrupción de actividades en Zárate y Capitán Bermúdez. Al 31 de mayo, la compañía había informado pérdidas por $127.393,6 millones, un resultado operativo negativo de $58.479,4 millones y una baja del 51% en sus ventas.
Marcelo Uría, titular del sindicato papelero de Zárate, atribuyó parte de las complicaciones a las restricciones de gas, la falta de madera y otros insumos, además de la pérdida de clientes. Según explicó, la compañía necesita cerca de US$10 millones para retomar un ritmo productivo sostenido. El accionista Esteban Nofal aportaría US$5 millones, aunque esos fondos estarían disponibles a mediados de octubre.
La empresa sostiene que busca continuar operando y evalúa un reinicio parcial. El gremio espera que, si llegan recursos y materia prima, la actividad pueda normalizarse hacia noviembre.
Uría también cuestionó la respuesta oficial ante el pedido de asistencia financiera. Según relató, funcionarios nacionales habrían señalado que el Gobierno se ocupa de la macroeconomía y que cada compañía debe resolver su situación.
El caso ocurre mientras el sector muestra resultados dispares: según INDEC, la producción de papel y productos de papel creció 12,6% interanual en julio.











