La Unión Industrial Argentina (UIA) conmemoró el Día de la Industria con un reclamo directo al Gobierno de Javier Milei: mayor respeto institucional y políticas que permitan sostener la producción y el empleo. El acto, realizado en la planta de Laboratorio Elea, en Los Polvorines, reunió a más de 200 empresarios y tuvo como dato político la ausencia de los principales funcionarios nacionales. Solo asistió el secretario de Coordinación de la Producción, Pablo Lavigne.
El titular de la entidad, Martín Rappallini, cuestionó las descalificaciones contra el sector privado y advirtió que la apertura comercial debe contemplar las condiciones de competitividad de las fábricas locales.
Según el diagnóstico presentado, desde agosto de 2023 se perdieron 90.000 puestos registrados en la industria, de los cuales 52.000 corresponden al último año. La producción se encuentra 10% por debajo de 2022 y cayó 2,2% durante el primer semestre. Además, los precios fabriles aumentaron 140% en dos años, frente a una suba general del 190%.
Desde Santa Fe, el vicepresidente de la UIA, Guillermo Moretti, cuestionó al ministro Luis Caputo y alertó sobre un proceso de desindustrialización. También confirmó conversaciones con la CGT para preservar el valor agregado nacional.
Ante este escenario, la cámara propuso un “puente” de siete puntos para atravesar la transición hacia el crecimiento. El planteo incluye recuperar el crédito, reducir la carga tributaria y logística, controlar el contrabando y la competencia desleal, garantizar energía a precios competitivos, aliviar deudas empresarias, mejorar la infraestructura y avanzar en una modernización laboral que reduzca la litigiosidad.
La UIA busca así instalar una agenda productiva mientras crece la tensión entre el sector fabril y la estrategia económica oficial.











