La desregulación del mercado, la caída del precio de la materia prima y el aumento de los costos de producción profundizan la crisis de la actividad yerbatera en Misiones. Productores y trabajadores enfrentan un escenario de pérdidas, reducción de personal y migración hacia Brasil en busca de empleo.
Julio Petterson, presidente de la Asociación Civil de Productores Yerbateros del Norte, cuestionó la política económica del Gobierno de Javier Milei y advirtió sobre las dificultades que atraviesan los pequeños agricultores para negociar con las industrias.
Según explicó, el kilo de hoja verde, que a fines de 2023 se comercializaba entre $400 y $430, actualmente se paga entre $230 y $280. A esta caída se suman los plazos de cobro, que pasaron de operaciones al contado a demoras de hasta 180 días.
El deterioro también impacta en el empleo rural. Petterson señaló que pasó de tener entre 18 y 20 trabajadores a conservar apenas cuatro. Además, afirmó que cerca del 90% de sus antiguos empleados emigró a Brasil.
El dirigente atribuyó parte del problema a la concentración de las compras: aseguró que cuatro grupos industriales controlan aproximadamente el 70% del mercado de yerba mate canchada, lo que limita la capacidad de negociación de los productores.
También cuestionó la pérdida de facultades del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), que dejó de establecer precios mínimos obligatorios para la materia prima.
«Hoy estamos recontra perdiendo y nadie nos ampara ni nos cuida», sostuvo.
Por último, reclamó la unidad entre agricultores y tareferos frente a las políticas nacionales y lanzó una advertencia: «Dios quiera que el pueblo se despierte y empiece a ver que esta política no sirve para nosotros, ni para los trabajadores».











