El observatorio IPA advirtió que las pequeñas y medianas empresas trabajan con menos del 60% de su capacidad instalada, nivel crítico para la producción nacional.
Daniel Rosato,presidente de Industriales PYMES Argentinos, remarcó que “el plan financiero del derrame nunca llegó” y que la ausencia de políticas para la microeconomía dejó “casi sin respirar a las fábricas”.
Según el informe, la utilización de la capacidad industrial se ubicó en 58,2%, con fuertes caídas en sectores clave como el automotriz (-8,1%) y los químicos (-5,8%). En el último año y medio se perdieron además 272.880 puestos de trabajo formales.
El deterioro también se refleja en el consumo. Un relevamiento del CEPA señaló que el poder adquisitivo de los asalariados cayó 10,8% entre noviembre de 2023 y el primer trimestre de 2025, lo que impactó en una merma del 7,4% en la facturación de los supermercados.
La pérdida acumulada de ingresos en los hogares bonaerenses se estima entre $2,98 billones y $4,7 billones. En paralelo, los supermercados facturaron $345.898 millones menos que en el primer semestre de 2023, en valores constantes.
IPA y CEPA coinciden en que la falta de alivio en la economía real y el desplome del consumo están empujando a la industria y al comercio a un escenario de alta fragilidad.











