El Gobierno oficializó la vuelta de las retenciones cero para todos los cereales y oleaginosas hasta el 31 de octubre, en un intento de acelerar el ingreso de divisas y contener la volatilidad del dólar en la previa de las elecciones. La medida se conoció a través del vocero presidencial, Manuel Adorni, y busca garantizar una mayor oferta de dólares en el mercado.
La decisión fue bien recibida por el sector exportador. “Apoyamos toda medida que implique eliminar las retenciones aunque sean temporales. Falta ver los detalles de la forma de operar y cuándo se hará efectivo”, señaló Gustavo Idígoras, presidente de CIARA-CEC. El campo, sin embargo, mantiene cautela: los productores vienen demorando ventas a la espera de mejores precios, a pesar de la mejora en el valor de la soja.
Según la Bolsa de Comercio de Rosario, entre septiembre y diciembre el agro liquidaría unos u$s9.949 millones, por debajo de los u$s10.303 millones del mismo período de 2024. El decreto publicado en el Boletín Oficial establece que los exportadores deberán liquidar al menos el 90% de las divisas en un plazo de tres días hábiles posteriores a la declaración jurada de ventas (DJVE). En caso de incumplimiento, volverán a aplicarse las alícuotas previas y se suspenderá el beneficio.
Previo a este anuncio, el Decreto 526 ya había reducido retenciones en un 20% para la cadena de granos y un 26% para la cárnica. Por ejemplo, el maíz y el sorgo pasaban del 12% al 9,5%, mientras que en el complejo girasol se fijaba un 5,5% para el grano y 4% para los subproductos. En el caso de la soja, los derechos sobre el grano bajaban del 33% al 26% y los derivados, del 31% al 24,5%.
Con esta nueva medida, la Casa Rosada busca sostener las bandas cambiarias al menos hasta las elecciones legislativas, en un contexto de creciente incertidumbre económica y presiones sobre el dólar.











