La industria manufacturera enfrenta el último tramo de 2026 con expectativas cautelosas. Según la Encuesta de Tendencia de Negocios del INDEC, el 64,9% de las empresas prevé mantener su producción entre septiembre y noviembre, mientras que el 19,7% anticipa una baja y el 15,4% espera un aumento. El saldo entre respuestas positivas y negativas es de -4,3 puntos.
La demanda aparece como el principal condicionante. En agosto, el 52,9% de las firmas consideró que su cartera de pedidos estaba por debajo de lo normal, frente al 44,9% que la ubicó en niveles habituales. El balance llegó a -50,7 puntos.
La insuficiencia de la demanda interna fue señalada por el 53,6% de las compañías como el principal límite para elevar la producción. Le siguieron la competencia de productos importados, con 10,1%, y la incertidumbre económica, con 6,7%.
Para los próximos tres meses, el 23,8% espera una caída de los pedidos internos y el 13,8% una mejora. En exportaciones, las previsiones son más parejas: 18,2% proyecta un incremento y 17,1% una reducción.
El empleo también presenta un saldo negativo. El 79,8% de las empresas mantendría su dotación, pero el 16,5% prevé reducirla y apenas el 3,7% incorporaría personal. La diferencia arroja -12,8 puntos. Las horas trabajadas muestran una tendencia similar.
La evaluación del presente tampoco resulta favorable: el balance sobre la situación del negocio fue de -22,4 puntos y el acceso al crédito alcanzó -25,4. En agosto, el Indicador de Confianza Empresarial de la industria manufacturera se ubicó en -20,2%.











