Vitivinicultura: caen las ventas y el gremio convoca a paro

Nuestro vino, símbolo cultural y productivo del país, enfrenta un escenario complejo marcado por la recesión económica y cambios en los hábitos de consumo. Según datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), en julio de 2025 las ventas internas retrocedieron un 13% interanual, con un consumo per cápita de apenas 1,39 litros, un 14% menos que el año pasado.

El mercado externo tampoco muestra señales de alivio: los envíos al exterior cayeron 21% en el mismo período, profundizando la crisis de una industria que ve reducidos sus ingresos tanto por el frente interno como por la exportación.

En este contexto, la Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (FOEVA) decidió retirarse de la negociación paritaria de viña y bodega tras tres audiencias sin acuerdo. El gremio denunció que las cámaras empresarias dilataron las discusiones sin presentar una oferta salarial concreta.

FOEVA había reclamado un aumento del 2% mensual y una suma no remunerativa de $20.000 por seis meses. Si bien las patronales calificaron el pedido como “viable”, pospusieron su respuesta en dos ocasiones y finalmente no avanzaron con una propuesta.

Ante esta situación, la organización sindical se declaró en libertad de acción y convocó a un paro de 24 horas con movilización para el lunes 22 de septiembre, en defensa de los salarios y condiciones laborales en un sector atravesado por la caída del consumo.