La Ley de Modernización Laboral 27.802 no logró cerrar uno de los debates centrales del nuevo mercado de trabajo: determinar si repartidores y conductores de aplicaciones son trabajadores independientes o mantienen una relación de dependencia con las plataformas.
El tema fue analizado durante la presentación de la Guía Práctica Profesional Reforma Laboral 2026, dirigida por el jurista Julio Armando Grisolía. Allí, jueces y especialistas abordaron los cambios introducidos por la normativa y las dificultades que persisten para su aplicación.
Alejandro Perugini, juez de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, señaló que la Justicia aún carece de un criterio uniforme. “Veo un caso y digo ‘es dependiente’, veo otro y digo ‘no lo es’”, explicó. Para el magistrado, establecer la naturaleza del vínculo resulta determinante para definir derechos, obligaciones y responsabilidades de las empresas.
El debate también alcanza al sindicalismo. Sara Sosa planteó que varios convenios colectivos fueron diseñados sobre categorías laborales de otras épocas y requieren una revisión frente al avance tecnológico. En la misma línea, Viviana Díaz sostuvo que el desarrollo del teletrabajo no debería implicar una pérdida de derechos y propuso incorporar cláusulas específicas en los acuerdos sectoriales.
Otro eje fue el banco de horas, mecanismo que modifica la organización tradicional de las jornadas y genera interrogantes sobre su impacto en los ingresos y el descanso.
La reforma modificó distintas reglas del mercado laboral, pero las plataformas siguen exhibiendo zonas grises. Por ahora, la condición de cada trabajador dependerá de las características concretas del vínculo y del criterio de los tribunales. Para los sindicatos, el desafío será adaptar la representación a un universo atravesado por aplicaciones, algoritmos y nuevas formas de contratación.












