Javier Varetto dirige en Córdoba la Organización de Trabajadores Radicales (OTR) y es secretario general de AEFIP. Fuerte crítica a las gestiones de Milei y Llaryora.
Por Gustavo Molina
“Los radicales y los peronistas tenemos mucho camino recorrido en defensa de los derechos de los compañeros trabajadores. El radicalismo, la Unión Cívica Radical, está ligado desde su mismo origen a los sectores del trabajo. Muchos derechos laborales surgieron de gobiernos radicales o de legisladores radicales; por ejemplo el primer código de Trabajo; que es la Ley 11.544 o Ley de Jornada Laboral, que estableció la jornada laboral de ocho horas diarias o 48 horas semanales, se sancionó en 1929 durante el gobierno de (Hipólito) Yrigoyen; o por ejemplo reconocer a los Mártires de Chicago, cuando el 1 de mayo de 1930 Yrigoyen decretó esa fecha como día conmemorativo de ‘la fiesta del Trabajo en toda la Nación’. El artículo 14 bis de la Constitución Nacional, que habla del derecho a una retribución justa, a condiciones de trabajo equitativas, a la seguridad social, a la organización sindical libre, a la participación de los trabajadores en las ganancias y el control de la producción; a una vivienda digna; no salió de la nada, fue una propuesta del radical Crisólogo Larralde, quién en la Convención Constituyente de 1957 trabajó fuerte para incorporar los derechos laborales, sociales y económicos a la Constitución Nacional”.
El que habla es Javier Varetto, presidente del Congreso Nacional de la Organización de Trabajadores Radicales (OTR) y secretario general en Córdoba de la rama sindical de la UCR. Hasta agosto de 2024, el cordobés Varetto dirigió la OTR nacional y fue reemplazado por Luis Cerini como secretario general nacional, dirigente porteño de la Asociación de Personal Legislativo (APL). Además, Varetto es el secretario general de la Delegación Córdoba de la Asociación de Empleados de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (AEFIP).

Varetto señaló que “el peronismo es un partido nacional y popular; pero no hay que olvidar que el otro gran partido nacional y popular es el radicalismo; recordemos los avances en derechos a los trabajadores en los gobiernos de Yrigoyen, como le dije con la ley que garantizaba la jornada de ocho horas; o el de (Arturo) Illia que sancionó la Ley del Salario Mínimo Vital y Móvil. Si bien con los peronistas tenemos un camino en común, como partidos nacionales y populares, y en defensa de los trabajadores; también es cierto que tenemos diferencias de fondo, de formas metodológicas, no compartimos los dobles discursos; nosotros como trabajadores y radicales, siempre privilegiamos la defensa de los compañeros. Desde Yrigoyen hasta Raúl Alfonsín, pasando por Moisés Lebensohn y Crisologo Larralde, el radicalismo tiene un gran compromiso y una gran trayectoria en la defensa de los trabajadores”.
El presidente del Congreso Nacional de la OTR criticó el viraje a la derecha del partido centenario y reivindicó que “en la Convención de Gualeguaychú, los convencionales de la OTR votamos orgánicamente contra la alianza con (Mauricio) Macri y la derecha; claramente nos opusimos a Cambiemos. La única expresión formal del Partido que se manifestó críticamente a la alianza con Macri fue la Organización de Trabajadores Radicales”. También le apuntó a la actual alianza de sectores derechistas del radicalismo con la ultraderecha de La Libertad Avanza (LLA) como el caso extremo del diputado cordobés Luis Picat y el colaboracionismo de los diputados Rodrigo de Loredo o Soledad Carrizo; o del mendocino Luis Petri, que dejó la UCR y se afilió a LLA, el líder de la OTR cordobesa le dijo a Mayo!: “Lo del ministro Petri es una clara manifestación de que hay afiliados que no son radicales, en el radicalismo de Mendoza, que ha tenido preeminencia en el Comité Nacional, lo venimos viendo desde hace mucho con (Alfredo) Cornejo y la transversalidad kirchnerista; con (Julio) Cobos vice de Cristina Kirchner y con (Ernesto) Sanz como furgón de cola del macrismo; privilegiaron sus apetencias personales por sobre la ideología partidaria”.
Confederación de partidos provinciales
Javier Varetto reconoció que “de un tiempo a esta parte, la Unión Cívica Radical no se comporta más como un partido nacional, sino que se ha transformado en una confederación de partidos provinciales y cada distrito dicta sus políticas locales. Algo que le pasa, también, en menor medida al peronismo, lo vemos en Córdoba. Volviendo al radicalismo, hay alianzas con La Libertad Avanza en Chaco y Mendoza; un grupo de gobernadores como Maximiliano Pullaro de Santa Fe, promueve la alianza Provincias Unidas con sectores a los que nosotros, los radicales de Córoba enfrentamos en la calle y en las urnas, como son el gobernador Martín Llaryora y el ex gobernador Juan Schiaretti. Y después hay sectores al que acompañamos, que decidieron dar batalla interna para defender los principios del radicalismo y negarse a hacer una alianza con Milei; que decidieron volver a revalorizar el ideario radical y presentarán candidatos propios con la tradicional Lista 3”.
Y señaló que “frente a la falsa polarización entre peronismo y La Libertad Avanza, la UCR a nivel nacional está en una situación muy incómoda; el llamado camino del medio de Provincias Unidas, tampoco es la salida. Hay que volver a caminar cada pueblo, cada ciudad, cada sindicato, cada centro vecinal, cada facultad, como lo hicieron los radicales después de Malvinas, con la apertura democrática, volver a poner en valor a la UCR; Mestre y otros dirigentes como Martín Lucas o Sergio Piguillem lo están haciendo en Córdoba; también nosotros lo estamos haciendo desde nuestro lugar; estamos trabajando con y por la Lista 3 para las elecciones del 26 de octubre”.
Varetto destacó que “el radicalismo es el Partido de las clases medias, es el Partido de los trabajadores, es el Partido de la Educación Pública y de los DD.HH.; por eso hacen falta diputados radicales en el Congreso. Con (Ramón Javier) Mestre queremos llevar al Congreso la voz de esos sectores y desde la OTR estamos trabajando para ello. Para nosotros no es lo mismo que sea diputado Mestre; que (Gonzalo) Roca y su motosierra con los sectores más necesitados como los jubilados y los discapacitados; o Schiaretti votando todo, como hizo su esposa la senadora Alejandra Vigo”.

El Cordobesismo
En el caso del Gobierno provincial y de la situación local, Javier Varetto es muy crítico de las gestiones de Schiaretti y Llaryora: “En el primer trimestre de 2025 la tasa de desempleo a nivel nacional llega al 7,9%; pero en Córdoba sube a 9,2%; lo mismo pasa con la inflación, a nivel nacional entre enero y agosto tenemos un acumulado del 18%, pero en Córdoba llega al 19,2%. Evidentemente el ex gobernador y candidato Schiaretti, que desde los carteles nos promete ‘trabajo’; no estaría diciendo toda la verdad, las tasas de desempleo en la Córdoba de Llaryora, son más altas que a nivel nacional donde Milei aplica un ajuste que impacta directamente en el sector productivo y los trabajadores”.

También, el líder de los trabajadores radicales de Córdoba, señaló que “el PJ, el peronismo cordobesista de Schiaretti, Llaryora y Passerini está muy adaptado al poder, al marketing y a la publicidad. La política de ornamentación de la provincia y la ciudad, que la gente ha comprado queda al desnudo cuando después de una lluvia se observa la falta de infraestructura. La falta de independencia de los poderes, donde la Legislatura durante años ha sido la escribanía del gobernador; o el Tribunal de Cuentas, que ahora que está en manos de la oposición no puede auditar algunas áreas de Gobierno, porque el oficialismo tramposamente cambió sus estructuras legales; o la Justicia, donde hay resortes que aseguran la impunidad. Córdoba se ha vuelto un feudo al mejor estilo de las provincias del norte, pero con camuflaje”.












