El ingreso medio de la población ocupada alcanzó los $1.129.527 durante el segundo trimestre de 2026, según el informe de distribución del ingreso publicado por el INDEC. La mediana fue de $900.000, lo que significa que la mitad de los trabajadores percibió menos de ese monto.
La diferencia más marcada aparece según la condición laboral. Entre los asalariados registrados, el ingreso promedio llegó a $1.433.794, mientras que quienes no tienen descuento jubilatorio percibieron $706.204. La distancia entre ambos grupos fue del 127,6%. En términos interanuales, los ingresos formales crecieron 26,5%, frente al 24,9% de los informales.
Al considerar a toda la población ocupada, incluidos trabajadores independientes, el promedio fue de $1.504.943 para los formales y de $661.214 para los informales.
El relevamiento también mostró diferencias por género. Los hombres registraron un ingreso medio de $1.280.538, frente a $943.439 de las mujeres, una brecha del 26,3%.
La concentración también se reflejó entre los hogares. El 20% de mayores ingresos promedió $2.641.394, mientras que el 40% ubicado en los deciles inferiores alcanzó $382.621. La relación entre la mediana del decil más alto y la del más bajo fue de 13 veces. El coeficiente de Gini se ubicó en 0,428.
En la estructura familiar, los ingresos laborales representaron el 78,1% del total. En el decil de menores recursos, en cambio, las fuentes no laborales explicaron el 67,3% de los ingresos.











