El gobierno de Axel Kicillof retomará este viernes las negociaciones salariales con docentes y estatales de la provincia de Buenos Aires, tras semanas de reclamos gremiales por la falta de aumentos y la pérdida de poder adquisitivo. La convocatoria llega luego de paros y movilizaciones, en un escenario condicionado por las restricciones fiscales y la inflación.
Las reuniones se realizarán de manera virtual y estarán centradas en la posibilidad de alcanzar una nueva recomposición. Sin embargo, los sindicatos mantienen la incertidumbre sobre una eventual oferta y advierten que los plazos administrativos podrían demorar el impacto de cualquier acuerdo hasta noviembre. Entre las alternativas planteadas figura un pago a cuenta mientras continúan las conversaciones.
El último incremento acordado fue del 7%, dividido en dos tramos: 5% en julio y 2% en agosto. Aunque las partes habían previsto retomar el diálogo en septiembre, ese mes los trabajadores cobraron sin una actualización. Desde entonces, las organizaciones reclaman una mejora para octubre que permita compensar el encarecimiento del transporte, los alquileres, los servicios y los alimentos.
En la negociación participarán los gremios del Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB), junto con representantes de ATE, UPCNBA y FEGEPPBA. Las entidades llegan a la mesa después de medidas de fuerza que también incluyeron demandas laborales y cuestionamientos al funcionamiento de la obra social IOMA.
La administración provincial atribuyó las dificultades financieras a la caída de la recaudación y a la interrupción de transferencias nacionales. Con el cierre del año en el horizonte, Kicillof deberá equilibrar las restricciones presupuestarias con las exigencias sindicales.
El resultado de las reuniones será clave para definir la evolución de los ingresos del empleo público bonaerense y reducir el riesgo de nuevos conflictos en escuelas y dependencias estatales.











