Consejo del Salario: sin acuerdo y con fuerte rechazo gremial a la oferta empresaria

Después de más de seis meses sin sesiones, el Consejo del Salario volvió a reunirse este miércoles, pero el regreso terminó igual que las últimas convocatorias: sin acuerdo. La distancia entre las propuestas sindicales y la oferta patronal fue tan grande que, nuevamente, será el Gobierno quien defina por decreto el nuevo valor del Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM).

Las posiciones de las centrales sindicales

Las centrales llegaron al encuentro con distintas cifras pero un planteo común, el salario mínimo quedó pulverizado y hoy no cubre ni la mitad de la canasta básica.

  • CGT y CTA de los Trabajadores ratificaron su pedido de elevar el SMVM desde los actuales $322.000 a $512.000, con una actualización a $553.000 en abril.
  • CTA Autónoma propuso un piso más alto, $736.000, retomando la progresión que las tres centrales habían acordado trabajar en abril de este año.

La propuesta empresaria

La intervención del sector empresario fue la que terminó por sellar el fracaso de la reunión. Las cámaras ofrecieron subir el salario mínimo apenas de $322.000 a $326.000, es decir, solo $4.000, y recién llevarlo a $349.000 en abril de 2026.

La respuesta sindical fue inmediata, calificando la propuesta como “insultante” y “provocadora”, denunciando que desconoce la caída real de los salarios y el contexto inflacionario.

Tras un cuarto intermedio, ninguna parte modificó su postura. El diálogo quedó completamente bloqueado y la definición pasó al Gobierno.

Un nuevo laudo del Ejecutivo

A las 12.30 estaba prevista la reunión plenaria en la que el Ejecutivo informará su decisión. Todo apunta a que el Gobierno volverá a laudar en línea con el planteo empresarial, como ya ocurrió en encuentros anteriores, profundizando la tensión con las centrales y vaciando de contenido la instancia tripartita del Consejo.

Clima de conflicto

Frente a este escenario, las organizaciones gremiales ya discuten posibles medidas de presión. La perspectiva de un nuevo salario mínimo fijado por decreto y muy por debajo de las referencias sindicales anticipa un escenario de mayor conflictividad en las próximas semanas.