Sindicatos de cargas de Bélgica se niegan a enviar armamento a Israel

Bruselas. El 31 de octubre pasado, una coalición de sindicatos de personal de tierra de aeropuertos de Bélgica emitió un comunicado titulado Negativa a manejar equipo militar para la guerra en Palestina’; en la que convocan a los trabajadores aeroportuarios que dejaran de manipular envíos de armas a Israel. Casi un mes después de que estallaran los bombardeos de Israel hacia poblaciones de Gaza y Cisjordania, ésta es la única respuesta significativa de los sindicatos de los países que integran la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) al llamamiento del 16 de octubre de los sindicatos palestinos para bloquear el armamento de Israel.

La declaración de los sindicatos se emitió en flamenco y francés, las dos lenguas oficiales de Bélgica. La versión flamenca fue firmada por los sindicatos afiliados a la Confederación de Sindicatos Cristianos (ACV), la Unión Belga de Transporte (UBT en francés), la Asociación de Empleados Técnicos y Directivos (BBTK) y Transcom. En francés, la firmaron sindicatos locales vinculados a la Central Nacional de Empleados (CNE), el Sindicato de Empleados Técnicos y Directivos (SETCa) y Transcom.

La resolución de los obreros belgas es similar a la decisión de los obreros portuarios de Portland, EE.UU. que en 1917 se negaron a cargar armas para combatir contra la naciente Revolución Rusa, de la que hoy se cumple el 106 aniversario.

El comunicado del Frente Sindical Común señala claramente que “mientras se produce un genocidio en Palestina, los trabajadores de varios aeropuertos de Bélgica ven cómo las armas salen hacia una zona de guerra”; y advierte que “cargar y descargar estas armas ayuda a brindar a las organizaciones la capacidad de matar a personas inocentes”.

 

Llamamiento palestino

 

La proclama de los trabajadores aeroportuarios de Bélgica es una respuesta al llamamiento lanzado el 16 de octubre pasado por la Federación General Palestina de Sindicatos, de Gaza; donde convocan a la solidaridad obrera internacional: Mientras Israel intensifica su campaña militar, los sindicatos palestinos hacemos un llamado a nuestros homólogos internacionales y a todas las personas de conciencia para que pongan fin a todas las formas de complicidad con los crímenes de Israel, deteniendo urgentemente el comercio de armas con Israel, así como toda financiación e investigación militar. Ha llegado el momento de actuar: las vidas de lxs palestinxs están en juego”, denunciaron los trabajadores de Palestina.

Las centrales sindicales de Gaza pusieron énfasis en la solidaridad de clase a nivel mundial, inspirados “en movilizaciones anteriores de sindicatos en ItaliaSudáfrica y Estados Unidos, y en movilizaciones internacionales similares contra la invasión italiana de Etiopía en los años 30, la dictadura fascista en Chile en los 70 y en otros lugares donde la solidaridad mundial limitó el alcance de la brutalidad colonial”, a la vez que hacen “un llamado a los sindicatos de las industrias pertinentes a:

-Negarse a construir armas destinadas a Israel.

-Negarse a transportar armas a Israel.

-Aprobar mociones en su sindicato en este sentido.

-Tomar medidas contra las empresas cómplices implicadas en la aplicación del asedio brutal e ilegal de Israel, especialmente si tienen contratos con su institución.

-Presionar a los gobiernos para que pongan fin a todo comercio militar con Israel y, en el caso de Estados Unidos, a su financiación”.

 

Solidaridad internacionalista

 

Atendiendo el llamado de sus compañeros palestinos, el Frente Sindical Común de los trabajadores de los aeropuertos belgas resolvieron boicotear todo tipo de colaboración con la industria armamentística y su tráfico hacia Israel: “Nosotros, las diversas organizaciones comerciales activas en el sector de la asistencia en tierra, pedimos a nuestros miembros que ya no realicen vuelos que transporten material militar a Palestina/Israel, ya que al comienzo del conflicto con Rusia y Ucrania había acuerdos y reglas claras”, destaca el comunicado que dieron a conocer; y agregan: “Pedimos un alto el fuego inmediato y pedimos a los gobernantes de Bélgica que sean coherentes y no toleren el paso de cargamentos de armas por los aeropuertos belgas. Como sindicato declaramos nuestra solidaridad con quienes hacen campaña por la paz”.

Además de los trabajadores en tierra de los aeropuertos de Bélgica; también hubo muestras de rechazo al genocidio perpetrado por Israel contra palestinos, por parte de 221 tripulantes de cabina belgas de Ryanair, quiénes el 16 de octubre pasado, votaron unánimemente contra la reanudación de los vuelos desde el aeropuerto de Charleroi, ubicado a 50 kilómetros de Bruselas hacia Tel Aviv, capital de Israel: “Si fuera para organizar vuelos humanitarios, nos habríamos ofrecido voluntarios, sin problema. Pero ahora Ryanair está jugando con nuestras vidas sólo por dinero. Quieren llevar ‘turistas’, o Dios sabe qué tipo de pasajeros, a una zona de guerra, cobrándoles 10 veces más que el precio habitual. Es una locura”, declaró a distintos medios Iván Bomfin, delegado de la Central Nacional de Empleados (CNE).

Como respuesta a la solidaridad entre trabajadores del mundo, el primer ministro Alexander de Croo que gobierna gracias a una coalición de derecha, subrayó que Bruselas apoya éel derecho de Israel a defenderse de esta barbarie” y actualmente está intentando aprobar una ley antidemocrática para limitar la capacidad de los trabajadores de participar en protestas públicas.

O7N23

Los trabajadores aeroportuarios belgas se oponen a enviar pertrechos militares a Israel.